.

lunes, 18 de enero de 2010

Imposibles

En cuanto la conociste, sentiste que tu mundo daba vueltas al revés. No puede ser, jamás se fijaría en mí, te dijiste en voz alta. Pero a pesar de la diferencia, no quisiste detener la ilusión de imaginar que lo imposible tal vez podría convertirse en realidad.
Esa mujer que sin saber perturbaba tu adolescencia, pasaba a ser el centro de tus pensamientos. Esa mujer que soñabas hermosa, tal vez entre tus jóvenes brazos, esa mujer te enseñó a querer sin ser parte de tu revolución interior.
Niño adolescente de tiernos ojos celestes, tu mirada descansó en la de ella, algunos años mayor y con su corazón latiendo por un hombre de verdad.
Niño adolescente, imaginaste intenciones inventadas, una complicidad sin retorno, una correspondencia irreal. Eso es fácil para un corazón de cualquier edad, pero mucho más para una mente sin estrenar en el árido campo de los imposibles.
Imaginaste, recreaste un mundo adulto al que todavía no podés acceder. No deberías.
Te miro con el alma triste, despabilado por la realidad fría de la indiferencia. Te veo sufrir y ella, tan cerca e inalcanzable a la vez, ahora ríe de tu infantil esperanza.
Niño adolescente, no adolezcas lo imposible, que hay mucho tiempo para crecer y ser hombre. Que éste, no será tu primer dolor ni el último, aunque cueste siglos desterrárlo de tu memoria.
Y esa mujer, que ahora te ve niño, te recordará con ternura y dejará de reír tu pena.

4 comentarios:

Carmelo Mesa dijo...

Que bien has reflejado Paula el sentir del joven y el desden de la mujer ante la corta edad de su amante.
Cuántas veces repetida esa situación y cuánto dolor arrastrado en el tiempo.
Efectivamente, pasado el tiempo, la mujer dejará de reir y echará de menor ese amor despreciado.
Besos.

Ara dijo...

Que belleza y perfección irradia tu escrito sobre una realidad; el adolescente iniciandose con el amor a una mujer madura y ella, tomando a risa tal amor...y dandonse cuenta despues de lo que perdió y es que el amor no entiende de edades.
Me encanta leerte, amiga Paula. Mil gracias y besos,
Ara

Nacho dijo...

Hola Pau... La verdad que me dejó mucho que pensar esto que escribiste, te juro que me fui imaginado palabra por palabra, fragmento por fragmento todo lo que describiste... Me gustó, y mucho! La verdad que me gysta mucho que seamos asiduos seguidores de nuestros blogs, el uno del otro. Te mando un gran deso, de esos de maestro ciruela, amiga! Jejeje...

Paula María dijo...

Carmelo, viste que suele pasar?? Todos tenemos alguna historia como esta.
Gracias por venir siempre!!
Ara, graciassss!! Sos mi compañera de escritos y mi amiga!
Nacho me encanta que leas lo que escribo y que te guste....... un poco. Ya sé que lo tuyo es muy diferente pero me gusta mucho! Y además sos mendocino como yo!
Besossss

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...