Una vida hoy vale:
unos tragos de más,
el malhumor ajeno,
una deuda,
$2.
Unas zapatillas nuevas,
el querer llegar rápido a todos lados,
el odio del que tiene hambre,
una pelea callejera.
La irresponsabilidad del egoísta,
un teléfono celular,
la avaricia del que lo tiene todo,
la sed insaciable de poder.
Cuando éramos chicos nos enseñaron que la vida era maravillosa. Que éramos el futuro de un país. Que nadie nos podía hacer daño gracias a que todos conocían los derechos de los niños. Que éramos la esperanza del mundo. Que en la cara de un niño se podía ver la de Dios...
La vida les está enseñando ahora, que ante todo deben aprender a defenderse de nosotros los adultos.
"Los niños deben ser muy indulgentes con las personas grandes."
Antoine De Saint Exupery









