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jueves, 1 de septiembre de 2011

Infancia robada

Una vida hoy vale:
unos tragos de más,
el malhumor ajeno,
una deuda,
$2.
Unas zapatillas nuevas,
el querer llegar rápido a todos lados,
el odio del que tiene hambre,
una pelea callejera.
La irresponsabilidad del egoísta,
un teléfono celular,
la avaricia del que lo tiene todo,
la sed insaciable de poder.

Cuando éramos chicos nos enseñaron que la vida era maravillosa. Que éramos el futuro de un país. Que nadie nos podía hacer daño gracias a que todos conocían los derechos de los niños. Que éramos la esperanza del mundo. Que en la cara de un niño se podía ver la de Dios...
La vida les está enseñando ahora, que ante todo deben aprender a defenderse de nosotros los adultos.

"Los niños deben ser muy indulgentes con las personas grandes."
Antoine De Saint Exupery

jueves, 18 de agosto de 2011

Indiferencia

Veo en tus ojos mi interior y estás ahí. Intacto. Como cuando te amaba y jurabas amarme.
Leo en tus labios los besos que te di . Con sus cálidos sabores. Con mi destreza para retenerte prometiéndote más. Con la tuya para enloquecerme cuando los evitabas.
Escucho en tus oídos el sonido de mi silencio. Cuando las palabras dejaron de ser una necesidad. Cuando sólo pude hablarle a tu sombra.
Siento en tus manos mi piel. Caliente, relajada. Esa que te desafió más de una vez a recorrerla. Esa que nunca agotó caricias. Esa que tu indiferencia debilitó.
Camino en tus pies el camino que recorrimos. Los puentes cruzados del cambio y el abandono.
Pienso en tu mente mis preguntas. Mis dilemas. Mis reproches. Adivino tus respuestas.
No soy yo misma. Me busco a tu lado y no me veo. Descubro que crecimos en diferente dirección. Que lo que fue, fue irreal. Que lo que es, es una pequeña ficción de lo que sueño como posible.
No soy yo misma. No soy en vos ni lo fui. No soy sin vos ahora y nunca. No soy ni seré tus deseos. Si quizás tus fantasías. Pero no soy en tu ayer ni en tu presente. Sólo soy un confuso recuerdo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Rutina

El camino de regreso, silencioso y habitual, se hace más largo que de costumbre. Sólo "Beautiful girl" de fondo, corta la espesa atmósfera.
La luna llena transforma las montañas en gigantes espectadoras de la necesidad de ambos por cambiar la tediosa rutina y el asiento, ofrece un lecho amatorio aún virgen.
"Stay with me"... le ruega a Nicky.
Se desnudan bajo la claridad de una noche culpable quizás, de una propuesta redentora de disconformismos y aburrimiento.
No interesa la edad ni el ocaso de un cuerpo jóven porque incluso la luna, llora lágrimas de ilusión como en otros tiempos.
Se visten con la tranquilidad de haber aportado nuevamente, un poco de magia al cruel paso del tiempo que tantas veces dilapida amores y fantasías.
"Stay with me"... repite insistente.

martes, 26 de julio de 2011

Cositas

__ ¿Cuántos son?  
__ Cuatro, __ respondí __ un hombre y tres mujeres.
__ Mmm, tres mujeres. Ustedes guardan todo, cartitas, recuerditos, cositas. Nos vamos a demorar más seguramente __ contestó irónico.
Y si, descubrí muchas cosas que no me acordaba que tenía, que con un placer intenso abracé aspirando pura nostalgia.
Entonces el miércoles, partí con lo básico que hay en una casa pero también con mis "cositas" al hombro, de las cuales no me quise desprender. Y sentí algo así como un destierro hacia un destino ajeno. Ajeno porque este no es el final del camino. Ajeno porque es desconocido. No tiene mis perfumes ni mis flores ni mis memorias. Eso es para mi, un lugar sin memoria.
"Cositas", pensé. Una cajita con los dientes de leche de mis hijas, cuadernos con sus primeras letras, otra caja con cartas y fotos, diarios escritos en mi adolescencia, mi vestido de novia, etc...
¿Por qué será que lo que para algunos podría ser prescindible, para mi es tan importante?
Siento que una parte de mi se apoya en el pasado aunque digan que no debería ser así. Siento que me transmite lo que fui y el porqué de lo que soy. Ahí es donde habitan mis fantasmas. Donde nacieron mis miedos. Donde moran mis felicidades más entrañables.
Mis "cositas" como dijo el señor de la mudanza, es probable que hayan vuelto a ver la luz en el mejor momento. El momento de cambiar no sólo de domicilio sino también de rumbo.

"Quise cambiar al mundo y nada cambió. Cambié yo y todo cambió."
Autor anónimo



viernes, 15 de julio de 2011

Protagonista

Siendo la protagonista de mi propia novela no puedo decidir el final.
Alguien me manipula como a una marioneta, inseguro de qué hacer conmigo.
Escucho voces que relatan mis movimientos y trato de engañarlas yendo hacia donde no quiero. Hablando palabras mudas. Fingiendo ceguera, tanteo el camino ya recorrido.
El escritor, creador de todos mis tiempos vividos y por vivir, cambia sus planes según pasa el tiempo. Y yo al menos, necesito saber a qué género pertenezco, a una comedia o a una tragedia.
Pero las voces callan, la vida continúa entre borrones de tinta y nuevos bosquejos. Entre certezas y desilusiones que son tan mías como de él. Pero muero en la página 100.

Ahora sólo falta su firma para demostrar que existí en sus fantasías y tal vez en las de algún lector conmovido por mi superflua marcha por la tierra o por mis livianas palabras.
100 páginas y una sola firma, consienten casi la muerte de ambos.

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante."
Oscar Wilde

jueves, 23 de junio de 2011

Cordura

Como una semilla esperando el calor de la primavera, liviana, vulnerable. Recluída entre esas cuatro paredes que son ajenas. Que contienen pero no alimentan ni curan definitivamente.
Nada es injusto. Quizás sólo sea propicio para un nuevo florecer.
Quieta, esperando. Confiada en una presencia tanto como agradeciendo también la soledad.
En cuanto esa puerta se abra, te regalará nuevamente la libertad para dar paso a un nuevo ciclo en que retomarás el camino. El de la cordura o la insensatéz.
Siempre será el que eligas. Nunca serás su esclava a menos que así lo decidas.
Cuantas veces sea necesario. Cuántas y tantas veces retornarás al camino aunque no comprendas a tu destino. Ese destino que te eligió para poseer la razón y caprichosamente, perderla en un segundo.

"La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia." Edgar Allan Poe



sábado, 4 de junio de 2011

Donde te necesito

A tu lado debería sentir que me desprendo de mi piel para ser aire perfumado.
Debería ser tan liviana que nada impediría mi vuelo por esas zonas vulgares que ya no se recorren.
Debería ser auténtica y no considerar los juicios que detienen mis deseos.
Podría sonreír porque no debería tener motivos para no hacerlo.
Debería tener la libertad de elegir lo que he perdido por esconder mi voz.
Podría simplemente ser para no decepcionar a mi ego.
Si tan solo estuvieras ahí, donde te necesito. Sin intentar ser mi salvación, mis palabras y mis pensamientos. Sin sofocar mis movimientos con una mirada. Sin interceder por mi en cada vacilación. Sin ser mi sombra cuando me alejo.
Podría ser a tu lado, todo lo que no imaginamos que podría ser.  Podría ser ángel o demonio. Hielo o leña ardiente. Medida o atrevida. Mujer compuesta o fiera libertina.
Si tan solo estuvieras ahí, donde te necesito. A mi lado y no sobre mi.

sábado, 28 de mayo de 2011

Recuerdos del alma

Nunca olvides lo que un día fuiste. Ni todos los planes para el futuro que imaginaste en la infancia, aunque no se hayan concretado ni lo hagan jamás.
Nunca borres de tus recuerdos los aromas de la niñez. La canasta de mimbre del jardín de infantes. La siesta obligada el día de Navidad. La casa en donde creciste. La primera bicicleta. El primer libro que te regalaron. El primer beso. Pero sobre todo, no deberíamos olvidar porqué nos sentíamos incomprendidos. Porqué hacíamos las cosas que lograban que nuestros padres, a nuestro criterio, no entendieran nada de nada.
Con los recuerdos de nuestros hijos vamos borrando los nuestros. Vamos haciéndolos cada vez más insignificantes porque en el fondo, estamos constantemente tratando de recordarles quiénes fuimos para ellos, cuando nacieron. Cómo fue el momento en que descubrimos su primer diente, oímos su primera palabra, acompañamos en sus primeros pasos.
Uno va olvidando de a poco la propia infancia para no descuidar la suya y velamos por su memoria seguramente para subsistir en ella.
Es el único amor que no tiene límites ni reglas a seguir. Son por quienes nos relegamos casi con placer sin esperar recompensas. Por los que daríamos hasta la vida por un segundo de su alegría.
Por eso y por otros tantos motivos más, no quisiera olvidar que mucho de lo que no entendí también ahora me hace incomprensible como madre. Que mucho de lo que no entendían de mi, ahora las hace incomprensibles como hijas.
Y aunque a ellas les cueste imaginarlo en blanco y negro, yo también fui chica alguna vez!

lunes, 16 de mayo de 2011

Navegando

El viento llena mis velas. Navegando mi interior me lleva hacia lo más lejano, donde creo que nunca estuve y me muestra a mí misma en situaciones en que no me supe ver jamás.
El viento insiste en que me reconozca. En esa estela, en esa espuma que aún sigue brillando. Pero no la veo.
El mar de la inconciencia, golpea fuerte mi rostro. Frío embate de recuerdos encallados en todos mis rincones. Pero no despierto.
Trato de desechar la bitácora que todo lo sabe por la borda, pero la corriente la devuelve a mis manos. No quiere que olvide.
No hay brújula que me lleve a donde quiero. Parece que sólo a la deriva encontraré lo que el viento me quiere mostrar.
Pierdo el timón. Pierdo las fuerzas y me dejo llevar. Allí, en donde me encuentro y te encuentro. Donde la memoria me engaña a diario haciéndome creer que no puedo. Que no podemos.
Y despierto. De regreso en la orilla. Consciente de la dificil tarea de recuperarlo todo. De recuperarme una vez más.

domingo, 8 de mayo de 2011

Ser

Ser y desaparecer escondida tras un lienzo predestinado a acogerme sin preguntas.
Ser para exaltar las menudencias de la vida olvidando lo que la mayoría olvida, porque damos por sentado que allí estará siempre.
Ando los caminos que evidentemente elegí andar. Caminos de incertidumbre que no puedo descifrar. De miedos que debería superar. De emociones que todavía no sé manejar.
Ando casi a ciegas, desconectada, hasta de mi misma, viendo la vida pasar cerca, sin ser la protagonista principal.
Ser porque debo. Ser porque soy.
Ando a los tumbos entre indiferencias y recelos. Sintiendo sin sentir, pensando,...
Y el tiempo no espera decisiones cruciales, ni espera a que encuentre un destino. Simplemente sigue el suyo.
Yo si espero. Sentada. Viendo cómo pasa lo que no estaba planeado. Lo que no debía ser y fue. Lo que hice de mi esperando que alguien lo acomodara. El anverso tal como lo ves y el reverso de una historia que no encuentra todavía su propósito.
Ser... qué palabra simple.
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